IoT es la agrupación e interconexión de dispositivos y objetos a través de una red (bien sea privada o Internet, la red de redes), donde todos ellos podrían ser visibles e interactuar.
Estos dispositivos pueden ser sensores y dispositivos mecánicos hasta objetos cotidianos como pueden ser el frigorífico, el calzado o la ropa. Cualquier cosa que se pueda imaginar podría ser conectada a internet e interaccionar sin necesidad de la intervención humana, el objetivo por tanto es una interactuar de máquina a máquina, o lo que se conoce como una interacción M2M (machine to machine) o dispositivos M2M.
Internet ha evolucionado rápidamente y esto ha permitido que IoT sea ya una realidad y no sólo una visión de futuro. La fama de esta tecnología radica principalmente en todas las aplicaciones y posibilidades que nos proporciona tanto para mejorar tanto la vida cotidiana de las personas como los entornos empresariales, donde ya se está implantando desde hace algún tiempo.
Las aplicaciones son casi infinitas, pero se van a describir algunos ejemplos para dar visibilidad de alguna de ellas, tanto en la vida cotidiana como en el entorno empresarial:
- Si se piensa en aplicaciones industriales, IoT es usado ya en muchas plantas de producción donde los dispositivos y sensores conectados a la red permiten analizar los datos y generar alarmas y mensajes que son enviados a los distintos usuarios para que tomen las acciones necesarias o incluso iniciar protocolos de actuación de forma automática, sin interacción humana, para corregir o tratar dichas alarmas.
- Otro ejemplo de aplicación sería en el sector ganadero dónde la monitorización biométrica y la geolocalización es un factor que ayuda a los ganaderos a que sus animales estén siempre controlados.
Nuestro objetivo, claramente es el IoT Industrial (IIoT), donde contamos con expertos europeos que nos permiten proporcionar una solución, que no solo se integrará con la automatización productiva de nuestros clientes e incluirá algoritmos AI (o ML) para construir modelos que impulsen una funcionalidad de alto valor en un ciclo virtuoso, sino que permitirá a los clientes controlar la ‘cadena de valor de datos’, cuestión que es imposible sin modelos de AI.
La alta especialización industrial de los consultores es el diferenciador clave.